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Lunes 24 de Abril - 23:42 hs

Con la declaración de un testigo, culminaron los debates de febrero

En la jornada Nº 20 del juicio oral, declaró el exdetenido político Ricardo Ilde y la causa pasó a cuarto intermedio hasta el 1 de marzo, ya que fueron suspendidas las audiencias del 23 y 24 próximos. El imputado Luis Alberto Patetta será trasladado desde Campo de Mayo a Resistencia.

Con la declaración de un testigo, culminaron los debates de febrero

 Durante la mañana de este jueves, se cumplió la audiencia Nº 20 del juicio Caballero II, en el que se juzgan los crímenes de lesa humanidad perpetrados en la ex Brigada de Investigaciones durante la última dictadura cívico militar, con 12 represores imputados. El único declarante fue el exdetenido político Ricardo Ilde; si bien no fue convocado para testimoniar en calidad de víctima en el proceso actual, sino como testigo de lo sufrido por otros durante su paso por la ex Brigada, cuestión que generó un breve contrapunto entre el tribunal y la parte acusadora, que no pasó a mayores.

Asimismo, su testimonio fue coincidente con el de Juan Carlos Goya en su declaración anterior respecto del papel protagónico de Gabino Manader en la represión, y de su liderazgo en el grupo de agentes implicados en el terrorismo de Estado. También declaró sobre las violaciones a detenidas políticas como "práctica sistemática” en el citado centro clandestino de detención.

Por cuestiones de agenda, las audiencias pautadas para el 23 y 24 fueron suspendidas, por lo cual el debate pasó a cuarto intermedio hasta el miércoles 1 de marzo. No hubo videoconferencia con Campo de Mayo, donde residen los militares José Tadeo Bettolli y Luis Patetta, porque la sede destinada al efecto tuvo que ser utilizada para una audiencia de una causa de lesa humanidad de Tucumán, que ya había sido cancelada con anterioridad. Además, Patetta estaba siendo trasladado en el trascurso de ayer de camino a Resistencia, donde permanecerá  hasta la finalización de los debates según lo dispuso el tribunal. Sucede que con motivo de sus reiteradas intervenciones por sistema de video conferencia, los magistrados decidieron que se lo traslade a Resistencia para que el imputado esté de cuerpo presente en la sala del Tribunal Oral Federal durante los debates en un intento de agilizar el proceso.

 TESTIGO Y SOBREVIVIENTE

Ilde declaró en el juicio oral por la Masacre de Margarita Belén, en 2010 y 2011 y en el primer juicio por torturas en la Brigada, Caballero I, en 2010.  Fue detenido el 15 de junio de 1976 en la vía pública por los policías Manader, Cardozo, Meza, y otros, trasladado a la Brigada a punta de pistola y una vez allí sometido a feroces torturas que incluyeron picana eléctrica en dos ocasiones.

En la Brigada estuvo casi tres meses, luego fue trasladado a la Alcaidía, de ahí a la U7, y luego comenzó un periplo que lo llevó por varias cárceles del país, hasta su liberación el 23 de diciembre de 1983.

No obstante, fue convocado al proceso en calidad de testigo, no de víctima, por lo cual desde el Tribunal se le solicitó que sus dichos se ajustaran estrictamente a lo relacionado con compañeros de cautiverio contemporáneos de su paso por los sótanos de la Brigada. La cuestión suscitó una discusión entre el presidente del tribunal, Eduardo Belforte, que en varias ocasiones le pidió que obviase de su testimonio el relato en primera persona y avanzara hacia lo que vio padecer a terceros.

Desde la Fiscalía, señalaron la necesidad de permitirle desarrollar su testimonio sin injerencias, a lo cual el juez alegó cierta preocupación del Tribunal "en no revictimizar a los sobrevivientes”.

 La querellante Silvina Canteros, en representación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, zanjó la polémica: "Es cierto que en este caso no es víctima de los hechos que se juzgan, si bien si lo es de todo el contexto”, explicó y señaló "la necesidad del testigo de hablar de lo que le ocurrió para así poder llegar a contar lo que le sucedió a otros”. Por último, remarcó que no era el caso de un "testigo que habla en demasía, por eso solicitamos un poco de tolerancia y paciencia”.

 Resuelto el contrapunto, Ilde señaló haber visto a varios detenidos, entre ellos Juan Carlos Goya, muy deteriorado por la tortura (quien declaró el viernes), a María José Presa, embarazada, junto con su esposo Manuel Parodio Ocampo, asesinado en la Masacre de Margarita.

También pudo cruzar un par de palabras con la detenida Nora Valladares, cuyo casó relató Goya. Ilde la vio por un breve instante. "Ella me contó que era picaneada con su hijito de un año por Manader y Silva Loghi”, relató. Respecto de los abusos a detenidas, señaló: "Recuerdo comentarios de varias compañeras sobre violaciones, era una práctica sistemática”.

 

LA PATOTA

Sobre Gabino Manader, beneficiado desde el 2 con la prisión domiciliara en base un informe del servicio médico penitenciario, que contradijo lo resuelto por los peritos de la Corte Suprema, el testigo destacó su: "Extremo nivel de sadismo, el cual le daba mayor autoridad que su propio rango, estaba por encima de todos, sólo debajo de Carlos Thomas, el jefe de Investigaciones, por eso ejecutaba las torturas pero decidía muchas cosas. Me llama la atención que se lo deje en libertad”. "Esa es una cuestión procesal ajena a esta declaración”, lo cortó Belforte.

A su lado, el juez Iglesias, quien autorizó la salida de U7 de Manader, permaneció impasible. También relató que Rodríguez Valiente le sacó una declaración apócrifa a golpes, que firmó pero nunca pudo siquiera leer, que cuando escuchaban el acordeón de Héctor Marín: "Sabíamos que se estaba torturando a alguien”.

 Consultado sobre si contaban con asistencia médica, Ilde respondió que el único médico que actuaba en la Brigada era Héctor Grillo, pero para colaborar con los torturadores. Contó que mientras los detenidos eran picaneados, atados a los elásticos de una cama y previamente empapados, Grillo permanecía en un tercer plano: "Como escondido para que no se lo viera, cada tanto se acercaba y nos testeaba el corazón y decía si podían seguir o parar”.

CABALLERO II

El juicio oral comenzó el 16 de junio pasado, se juzga a doce represores por los delitos de tormento psíquico y físico agravado por la condición de detenido político de la víctima (militantes de Ligas Agrarias, de PRT, y de la Juventud Universitaria Peronista), privación ilegítima de la libertad, desaparición forzada de personas, y un caso de violación tomado como crimen de lesa humanidad. Los imputados son Gabino Manader, sub Oficial Mayor de la Policía del Chaco, José Francisco Rodríguez Valiente Comisario General  de la Policía del Chaco, José Marin, Sargento de la Policía del Chaco, Ramón Esteban Meza,  Comisario General  de la Policía del Chaco, Luis Alberto Patetta Teniente Primero  del Ejercito Argentino,  Enzo Breard,  Cabo Primero de la Policía del Chaco, Albino Luis Borda, Suboficial Principal  de la Policía del Chaco, Jorge Ibarra, Suboficial Principal de la Policía del Chaco, Miguel Pelozo y José Tadeo Luis Bettolli Teniente Coronel  del Ejército Argentino. Además fueron sumados al juicio el ex comisario Antonio Musa Azar Curi, exjefe de Inteligencia de la Policía de Santiago del Estero y el ex comisario Miguel Garbi, mano derecha de Azar, como imputados en el expediente sobre el secuestro y torturas a una joven detenida política en el ex centro clandestino de la Brigada de Investigaciones.

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